Nuestro
compañero Ferfoxtrot nos narra de primera mano sus experiencias y la
de otros habituales del foro de inlineonline en las 24 horas de Le Mans de patines.
LA LLEGADA
24 horas patinando, 4.200 metros por vuelta, cuestas de 3% de inclinación
y descensos de locura. Así se nos presentaba el fin de semana más
ansiado del año.
El circuito de “Le Mans”, le circuit du Mans para los franceses,
nos daba la oportunidad de rodar por sus pistas.
Muchos, como yo o mis compañeros españoles de equipo que llegábamos
desde Bélgica era la primera vez que participábamos en una competición
de este calibre y teníamos claro que solo íbamos para disfrutar
del ambiente, patinar, conocer gente, e intentar mejorar nuestros tiempos de
forma personal. Intentar competir allí por un puesto decente solo esta
reservado para los profesionales. Pero allí eso no importa.
El viernes por la noche ya estábamos todos gente venida de toda Europa,
en nuestro caso, fue el momento de conocer al resto de componentes de nuestro
equipo (RSI – Rolling Squad Institute), que venían de Lille, ciudad
situada al noroeste de Francia, y si bien la cosa no prometía, pues se
trataba de dos matrimonios de más de SESENTA años, sin embargo
demostraron estar a la altura y pronto supimos que esos dos matrimonios ya habían
participado en cantidad de maratones y 24 horas, así que a lo mejor éramos
nosotros los que no estábamos a su altura. Durante toda la noche no dejó
de llegar gente así que dormir no era fácil y más teniendo
en cuenta que en Francia les gusta madrugar pues nos encontramos con que solo
habíamos podido dormir tres horas, Creo que deberían llamar a
la competición “48 horas de Le Mans”.
LA ROLLER PARADE
A las 11:00 h y de forma obligatoria para todos los participantes, algunos
disfrazados con sus mejores galas, paseo por la ciudad a favor de la lucha contra
el cáncer, muy buena idea pero muy mala organización.

El recorrido consistía en 9 Km. por los alrededores de Le Mans, por
carreteras que dejaban mucho que desear, demasiadas paradas, y contando que
ya calzábamos nuestros patines de lujo, no eran lo mejor para una “Parade”
llena de cuestas y frenazos. Así que personalmente pienso que deberían
o mejorarla o quitarla del calendario. Aun así la gente decidió
disfrutar y pasarlo bien por lo que era fácil ver gente con pistolas
de agua, duchando al resto y alguna improvisada carrera alrededor de una rotonda.
Pero lo mejor del “paseo” es que para terminarlo tienes el primer
contacto por la pista del circuito, una vuelta de reconocimiento.
Después traslado a los boxes y últimos preparativos para empezar
la carrera, estrategias, y demás, o sea correr todo lo que se pueda y
lo que aguante el cuerpo.
LA CARRERA
Lo
primero que me llamó la atención del circuito es que casi todas
las curvas son de derechas, por lo que el recorrido no invitaba a cruzar para
tomar las curvas, otra cosa curiosa era el falso llano que presentaba la última
curva donde te quedabas literalmente clavado antes de entrar en la calle de
relevos.
A las cuatro de la tarde como estaba previsto se dio la salida: patines a un
lado, patinadores al otro, como en todos los eventos de este circuito bien sean
motos, coches, etc, suena la sirena, los capitanes de cada equipo salen corriendo
descalzos a por sus respectivos patines, se los calzan y empiezan a correr a
partir de ahí ya no hay marcha atrás, cada patinador suele dar
una vuelta por relevo, la forma de organizarse ya depende de cada equipo, la
nuestra... bien sencilla tres equipos de tres y un reserva, durante el día
cada uno de esos equipos rodaba durante dos horas, por la noche durante tres,
los tiempos medios de cada vuelta dependían del patinador pero la mayoría
rondaban los 10 minutos por vuelta, en mi caso solía marcar por debajo
de los nueve minutos de media que creo que era bastante buena marca.
Pronto empezaron a distanciarse los equipos que buscaban la gloria, entre ellos
uno español C.D. Amaya que termino entre los veinte primeros, de los
equipos que simplemente esperábamos sobrevivir para contárselo
algún dia a nuestros nietos, aunque en mi equipo hubieran algunos que
se lo contarían al día siguiente, entre estos equipos también
había representación española y concretamente gente de
la web Inlineonline: ASESPAT-GAUBELA, gente fantástica.
Poco a poco veíamos como iba anocheciendo y se acercaba el momento mas
duro, la noche, la verdad es que las sensaciones son increíbles, parece
que la velocidad sea más alta, y a los patinadores nos iba creciendo
el compañerismo y la solidaridad con otros patinadores, propio de los
momentos duros, era normal ver patinadores tirando de otros patinadores, incluso
empujando, en el caso de la famosa cuesta Dunlop, la más dura del circuito,
como me ocurrió a mi en alguna vuelta en la que las fuerzas flaquearon
y gracias a algún que otro desconocido, no me marque un renuncio.
Al día siguiente el panorama es desolador, ojeras, sueño, ampollas,
rozaduras, sobrecargas, pero eso no impide que cada vez que te toque rodar lo
hagas con la misma ilusión que la primera vuelta, sabes que el final
esta cercano y ya casi lo has conseguido: Terminar.
El final, casi igual de espectacular que el comienzo los capitanes de cada equipo
deben rodar durante los veinte últimos minutos hasta que termina el tiempo,
la ultima vuelta se convierte en una auténtica fiesta, las gradas llenas,
todo el mundo lo celebra, es impresionante.

Después solo queda entrega de camisetas como que has superado la prueba,
recoger tus cosas y esperar 364 días a que Le Mans nos abra sus puertas
de nuevo.
LA ORGANIZACIÓN
La parte mala a destacar quizá sea la pobre organización, poco
apoyo de las marcas y patrocinadores, apenas tres chiringuitos con material,
no hay tiendas donde comprar elementos básicos como agua o comida, solo
un restaurante para las seis mil personas allí concentradas, pocas duchas
y aseos colapsados y sucios, no abastecían de agua ni hielos y el camping
era un desastre, si bien es cierto que por tres euros el fin de semana no se
podía pedir más.

La parte buena, el espectáculo de agressive, conos, y bañera para
deleite de los allí presente, música continuada, animación,
buen ambiente, asistencia sanitaria muy buena de echo en la pista cada cierta
distancia encontrabas un puesto de emergencias preparado para caídas,
un punto de reparación de patines en caso de emergencia, del que por
desgracia tuvimos que hacer uso en una ocasión. Y por supuesto la “peaso”
representación INLINEONLINE allí presente.
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